El expresidente del Tribunal Constitucional (TC), Milton Ray Guevara, advirtió que prolongar la aplicación de la entrada en vigencia del nuevo Código Penal Dominicano, beneficiaría el avance de la delincuencia en detrimento de la ciudadanía.
Al ser consultado sobre el reclamo de la Fundación Institucionalidad y Justicia (FINJUS), que demanda posponer la ley para fines de revisión, Ray Guevara cuestionó los motivos detrás de estas constantes trabas a una pieza legislativa que lleva décadas bajo análisis.
El exjuez de la Alta Corte señaló que la sociedad dominicana actual necesita de manera urgente este marco jurídico.
Recordó el prolongado tiempo que ha tomado su debate, estimando que el proyecto ha permanecido en discusión entre 30 y 40 años sin que los sectores logren ponerse de acuerdo de manera definitiva.
«Parecería que hay un acuerdo tácito para que no tengamos código mientras la delincuencia se expande, mientras los dominicanos sufren, donde la justicia parece que solamente es para los ricos», manifestó con profunda preocupación.
Ray Guevara argumentó que, si bien puede haber cuatro o cinco institutos o figuras jurídicas discutibles dentro del código que ameriten mayor ponderación, no se debe suspender por ello la aplicación de toda la norma.
Destacó la urgencia de sancionar de forma robusta flagelos altamente sensibles para la población como los feminicidios o los ataques con el denominado «ácido del diablo».
El jurista dijo que el nuevo código penal contempla unos 40 nuevos tipos penales que resultan fundamentales para asegurar la convivencia pacífica en la República Dominicana.
Afirmó que se trata de herramientas punitivas orientadas a penalizar delitos modernos que, según sus propias palabras, «laceran el sentimiento y el corazón de los dominicanos».
Ray Guevara admitió abiertamente no haber leído el texto íntegro del código debido a sus compromisos familiares y profesionales vigentes.
No obstante, reafirmó de manera categórica que cualquier aspecto perfectible debió discutirse con anterioridad e instó firmemente a las autoridades a no paralizar el proceso bajo ninguna circunstancia.
El expresidente del TC alertó sobre el grave riesgo social de postergar la entrada en vigencia del Código Penal, sugiriendo de forma reflexiva que la falta de herramientas judiciales efectivas podría empujar a la sociedad hacia un escenario peligroso: «¿A dónde la van a llevar? ¿A que empiece a hacerse justicia por sí sola, por sí misma?».