El Ministerio de Salud Pública (MSP), a través de la Dirección General de Epidemiología (DIGEPI), mantiene bajo estricta vigilancia epidemiológica un evento de mpox (viruela símica) detectado en un destacamento policial de la provincia San Cristóbal, donde hasta el momento se han identificado nueve casos sospechosos, de los cuales dos fueron confirmados mediante pruebas de laboratorio RT-PCR y siete permanecen en proceso de evaluación.

La investigación epidemiológica estableció que las personas afectadas se encuentran bajo detención dentro del recinto policial, lo que ha permitido delimitar el evento a un espacio específico y reducir el riesgo de propagación hacia la comunidad. De acuerdo con las autoridades sanitarias, hasta la fecha no existe evidencia de transmisión comunitaria, un elemento clave para evaluar el comportamiento de la enfermedad y definir las medidas de respuesta.

El MSP explicó que la mpox es una enfermedad viral que se transmite principalmente por contacto estrecho con personas infectadas, lesiones en la piel, fluidos corporales, objetos contaminados o animales portadores del virus. Los síntomas más frecuentes incluyen fiebre, dolor muscular, inflamación de los ganglios linfáticos, malestar general y la aparición de un sarpullido característico que evoluciona en distintas etapas.

Como parte del protocolo de respuesta, la DIGEPI activó el sistema de búsqueda de contactos, seguimiento clínico de los afectados, aislamiento de los casos confirmados y monitoreo permanente de quienes pudieron haber estado expuestos al virus. Estas acciones forman parte del Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica, diseñado para contener oportunamente cualquier evento que represente un riesgo para la salud pública.

Desde una perspectiva investigativa, especialistas consideran que este tipo de eventos pone de relieve la importancia de reforzar los protocolos sanitarios en centros de detención y otros espacios cerrados, donde las condiciones de hacinamiento, el contacto estrecho y la movilidad limitada pueden facilitar la transmisión de enfermedades infecciosas. En ese sentido, la rápida intervención de las autoridades sanitarias busca evitar que el virus trascienda el entorno donde fue detectado.

La experiencia internacional demuestra que la mayoría de los brotes recientes de mpox han podido ser controlados mediante la identificación temprana de casos, el aislamiento oportuno y la vigilancia epidemiológica intensiva. En República Dominicana, el Ministerio de Salud Pública ha mantenido activos los mecanismos de monitoreo desde la aparición de los primeros casos importados registrados años atrás, fortaleciendo la capacidad diagnóstica de los laboratorios nacionales y los protocolos de respuesta rápida.

Las autoridades sanitarias reiteraron que la población no debe generar alarma, ya que el evento permanece contenido y bajo investigación. No obstante, exhortaron a la ciudadanía a mantener medidas básicas de higiene, acudir a un centro de salud ante la presencia de síntomas compatibles con la enfermedad y evitar el contacto directo con personas que presenten lesiones cutáneas sospechosas hasta recibir una evaluación médica.

El Ministerio de Salud Pública aseguró que continuará informando sobre la evolución del evento conforme avancen las investigaciones, reafirmando su compromiso con la vigilancia epidemiológica, la transparencia en la comunicación de riesgos y la protección de la salud de la población dominicana.

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