Fe, unidad y valores: el encuentro que volvió a recordar que un país también se fortalece desde el alma
Por : Angel Puello
En momentos donde la República Dominicana enfrenta enormes desafíos sociales, familiares y humanos, actividades como el Desayuno Nacional de Oración se convierten en mucho más que un simple encuentro religioso. Este tipo de espacios representan una oportunidad para reflexionar, reencontrarnos con los valores y recordar que las naciones no solo avanzan con economía, infraestructura o tecnología, sino también con fe, principios y sentido humano.
La décima versión del Desayuno Nacional de Oración, celebrada en el Hotel El Embajador del Distrito Nacional, volvió a demostrar que existe una parte importante de la sociedad dominicana comprometida con promover la unidad espiritual, la convivencia sana y la esperanza colectiva. El ambiente que vivimos durante esta jornada estuvo marcado por mensajes de reflexión, llamados a la paz, oraciones por la familia dominicana y expresiones de compromiso con el bienestar nacional.

Debo reconocer las emotivas palabras expresadas por el pastor Reynaldo Franco Aquino, presidente de la Mesa del Diálogo y Representación Cristiana, quien elevó oraciones por la familia, la Iglesia, las autoridades y toda la nación dominicana. Su mensaje estuvo cargado de sensibilidad y de una profunda preocupación por el presente y el futuro del país. A Reynaldo Franco Aquino le tenemos un afecto especial desde la Fundación Todo es Posible, por habernos acompañado en múltiples iniciativas de impacto social y espiritual, como la campaña “Un millón de Biblias para un millón de dominicanos”, la iniciativa “Armas por Biblias” y el lanzamiento del libro Manual de Valores, una obra utilizada en colegios y escuelas como guía para fomentar principios y conductas positivas en las nuevas generaciones.
Recuerdo que, siendo presidente del CODUE, Aquino respaldó la salida de la primera edición impresa de este libro, que este mismo año será lanzado en versión digital gratuita para llegar a millones de personas. Ese tipo de apoyo demuestra que cuando las iglesias, las fundaciones y los sectores sociales trabajan unidos, pueden generarse transformaciones reales en la sociedad.
También debo destacar las palabras del reverendo Pedro Choi, presidente de la Fundación Desayuno Nacional de Oración, cuya intervención estuvo llena de sensibilidad y compromiso con el fortalecimiento espiritual de la nación. Desde hace años, esta fundación ha impulsado iniciativas orientadas a promover la reconciliación, el diálogo y la cultura de paz, convirtiendo este evento en una tradición que cada año gana mayor respeto y valoración entre diversos sectores de la sociedad dominicana.
Igualmente admirable resulta el trabajo de otros de los organizadores , el doctor Lorenzo Mota King, un hombre que se ha entregado en cuerpo y alma al Servicio Social de Iglesias . Su compromiso con ayudar a quienes más necesitan con una mano amiga merece reconocimiento. Desde la Fundación Todo es Posible nos ha tocado coincidir con él en distintas alianzas solidarias, llevando apoyo y esperanza a personas vulnerables en diferentes puntos del país y creemos que Lorenzo Mota King es incansable a la hora de realizar acciones sociales.

Debo destacar también la participación del Consejo Dominicano de Unidad Evangélica (CODUE), entidad que ha jugado un papel importante en la defensa de los valores familiares, la orientación espiritual y la promoción del diálogo nacional. Su presidente, Feliciano Lacen Custodio, hizo un llamado oportuno y necesario a elevar oraciones por la República Dominicana, pidiendo sabiduría para las autoridades, inteligencia para quienes toman decisiones y consuelo para quienes atraviesan momentos difíciles.
Y precisamente ahí radica la grandeza de este evento: en recordar que la oración sigue siendo una poderosa herramienta de esperanza para millones de personas. En un mundo marcado por la ansiedad, la violencia, las divisiones y la pérdida de valores, encuentros como este sirven para enviar un mensaje de serenidad, reflexión y compromiso moral.

Muchos sectores han valorado positivamente esta edición del Desayuno Nacional de Oración por su capacidad de reunir personas de distintas áreas bajo un mismo propósito: pedir por el bienestar de la nación y fortalecer la conciencia espiritual del pueblo dominicano. Esa capacidad de unir, más allá de diferencias, es uno de los mayores méritos de esta actividad.

Ojalá este encuentro continúe realizándose todos los años y siga creciendo. La República Dominicana necesita más espacios donde se promueva la fe, la familia, los valores y la unidad nacional. Porque cuando un país ora unido, reflexiona unido y sueña unido, también tiene más posibilidades de avanzar unido hacia un mejor futuro.
* El autor es presidente de la fundación Todo es Posible , es estratega de comunicación y de contenidos. También es autor de los libros «La República Dominicana que Dios Quiere» y » Manual de Valores » entre varios .
