El Banco Central de la República Dominicana (BCRD) y el Ministerio de Hacienda han reafirmado su coordinación estratégica para enfrentar los efectos de un choque externo que amenaza con incidir en la estabilidad económica del país. Ambas instituciones destacaron que la articulación entre la política monetaria y la política fiscal será clave para mitigar riesgos y preservar el crecimiento.
En un contexto internacional marcado por incertidumbre, presiones inflacionarias y desaceleración económica en mercados clave, las autoridades dominicanas han optado por una postura preventiva. El BCRD mantiene su enfoque en el control de la inflación y la estabilidad del tipo de cambio, mientras que Hacienda se enfoca en garantizar la sostenibilidad de las finanzas públicas y la ejecución eficiente del gasto.
Las autoridades señalaron que esta alineación permite una respuesta más efectiva ante factores externos como el alza en los precios de materias primas, cambios en las tasas de interés internacionales y posibles reducciones en los flujos de inversión. Asimismo, destacaron que el país cuenta con fundamentos macroeconómicos sólidos que permiten enfrentar estos desafíos con mayor resiliencia.
El trabajo conjunto también busca enviar una señal de confianza a los mercados y a los inversionistas, reafirmando el compromiso del Gobierno con la estabilidad económica. En ese sentido, se prevé que las medidas adoptadas continúen siendo evaluadas y ajustadas en función de la evolución del entorno global.
Finalmente, tanto el Banco Central como el Ministerio de Hacienda reiteraron su disposición de actuar de manera oportuna y coordinada, priorizando la estabilidad de precios, el crecimiento económico sostenible y la protección del bienestar de la población ante posibles impactos externos.
