El Dow Jones subió hasta 34.501 puntos, mientras que el selectivo S&P 500 cedió un casi imperceptible 0,01 %, hasta 4.370,03 enteros.
Wall Street cerró este viernes en terreno mixto y el Dow Jones de Industriales, su principal indicador, subió un 0,08 %, en una jornada casi plana en la que las variaciones fueron mínimas.
Al término de las operaciones en la Bolsa de Nueva York, el Dow Jones subió hasta 34.501 puntos, mientras que el selectivo S&P 500 cedió un casi imperceptible 0,01 %, hasta 4.370,03 enteros.
El índice compuesto del mercado Nasdaq, que agrupa a las tecnológicas, perdió un 0,20 %, hasta 13.290 unidades, su cuarto día consecutivo de caída.
Los porcentajes han sido tan bajos que en las últimas horas de la jornada los índices fueron virando del rojo al verde, y viceversa, pero no van a impedir que el cómputo semanal cierre en negativo.
El mercado sigue indeciso por la incertidumbre que genera una posible nueva subida de tipos de interés por parte de la Reserva Federal en su próxima reunión y por los datos llegados desde China, menos optimistas de lo esperado.
Por sectores, también las variaciones fueron muy bajas y solo cabe destacar, entre los ganadores, el energético (0,94 %), y entre los perdedores, el de comunicaciones (-0,98 %).
En el Dow 30 destacaron las ganancias de Walmart (1,44 %), Boein (0,94 %) y United Health (0,91 %); entre las empresas que perdían cabe citar a Johnson & Johnson (-0,87 %) y Goldman Sachs (-0,79 %).
En otros mercados, el petróleo de Texas cerró al alza en 81,25 dólares (74,74 euros al cambio de hoy) el barril, el oro subió hasta los 1.918,4 dólares la onza y los bonos a diez años bajaron hasta 4,253 %.
Tres semanas de pérdidas con la vista puesta en la Fed y en China
Wall Street encadena ya tres semanas de pérdidas, esta última lastrada especialmente por los pronósticos de que la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) siga subiendo los tipos de interés debido a la persistente inflación, y una renovada preocupación por la economía china.
En el cómputo semanal, el índice Dow Jones recortó un 2,2 % acumulado, el selectivo S&P 500 cedió un 2,1 % y el índice Nasdaq un 2,6 %.
En el punto de mira estuvieron las actas de la última reunión de la Fed, de julio, cuando el banco central subió los tipos de interés en 0,25 puntos porcentuales y pasaron a situarse en una horquilla de entre el 5,25 % y el 5,5 %, su máximo nivel desde 2001.
El mes anterior la Fed hizo una pausa en su campaña de subidas de los tipos que animó al mercado, pero las actas de esta reunión dejaron constancia de que había «riesgos significativos al alza para la inflación, lo que podría requerir un mayor endurecimiento de la política monetaria».
Esos riesgos se vieron confirmados la semana pasada, cuando se conoció que en julio la tasa de inflación subió dos décimas después de doce meses en bajada, situándose en el 3,2 %, lo que volvió a sembrar el temor por una posible recesión derivada de las medidas e la Fed para controlar los precios.
Como consecuencia de esas perspectivas, los rendimientos de la deuda pública estadounidense se dispararon el jueves, con el tipo del bono del Tesoro a 10 años alcanzando el 4,312 %, su máximo en diez meses, lo que contribuyó a las ventas en la bolsa y sobre todo en el sector tecnológico.
Los inversores están pendientes del simposio anual de banqueros centrales en Jackson Hole, que tendrá lugar la semana que viene, para conocer los siguientes pasos a nivel internacional en la lucha contra la inflación y hacer sus predicciones sobre las consecuencias.
Otra de las noticias en Wall Street ha sido la bancarrota del endeudado gigante inmobiliario chino Evergrande, que se acogió el jueves a la ley de quiebras en EE.UU. para afrontar su grave situación financiera y evitar el embargo de sus activos, y que ha generado dudas sobre este sector en China.
En otros mercados, el petróleo de Texas rompió una racha alcista de siete semanas y terminó con una pérdida del 2,3 %, hasta los 81,25 dólares el barril, lastrado por la posibilidad de que disminuya la demanda en China, uno de los mayores consumidores de combustible, en un momento de oferta reducida.
También destacó la caída del bitcóin a unos 26.000 dólares después de que empezara a cotizar en Europa el primer fondo indexado (ETF, por su sigla en inglés) de bitcóin, que podría abrir las puertas a la aprobación de un ETF similar en EE.UU. por el que pelean varias financieras, entre ellas BlackRock, según medios especializados.
«La caída del bitcóin se derivó del nerviosismo por las inminentes decisiones sobre ETF de bitcóin en EE.UU. y por las preocupaciones de que la crisis de la propiedad (inmobiliaria) en China puede llevar a más presión bajista en los activos de riesgo», explicó el analista Ed Moya, de la firma Oanda.
