La empresa estatal Unión Eléctrica (UNE) prevé apagones en cerca del 41% de Cuba durante la tarde-noche de este jueves, uno de los índices más elevados registrados en lo que va de año y que agudiza aún más la crisis energética que vive ese país.
La crítica situación energética en la isla caribeña se debe a averías, mantenimientos en las centrales termoeléctricas terrestres con más de 40 años de explotación y a la falta de combustible para generar energía, según explicó la propia UNE.
Este panorama se refleja en prolongados y habituales apagones de más de 10 horas en varias provincias del país y de un promedio de 6 en La Habana.
En ese contexto, el ministro cubano de Energía y Minas, Vicente de la O, anunció que el país instalará, en un plazo de 4 años, 92 parques solares fotovoltaicos con una capacidad de generación 2.000 megawatts (MW) de potencia.
El propósito, aseguró el titular citado en el diario oficial Granma, es “recuperarse del atraso para alcanzar el 24% de penetración de estas tecnologías en la Mayor de las Antillas antes de 2030”.
Esos parques solares, que todavía no han llegado a Cuba, “posibilitará avanzar hacia una soberanía que significará dejar de importar 750.000 toneladas de combustible”, según de La O.
La UNE, perteneciente al Ministerio de Energía y Minas, comunicó en su canal de Telegram que prevé para el horario “pico” de este jueves una capacidad máxima de generación eléctrica de 2.000 MW y una demanda máxima de 3.270 MW.
El déficit, la diferencia entre oferta y demanda será de 1.270 MW y la afectación los circuitos que se desconectarán alcanzará los 1.340 MW.
El Gobierno cubano ha rentado en los últimos cinco años hasta siete centrales eléctricas flotantes a la empresa turca Karpowership para paliar la falta de capacidad de generación.
Los apagones han sido uno de los detonantes de las protestas antigubernamentales de los últimos años, incluidas las del 11 de julio de 2021, las mayores en décadas.
