Dos años después del trágico accidente del sumergible Titan, que cobró la vida de cinco personas durante una expedición al Titanic, un nuevo multimillonario ha decidido emprender el mismo descenso a las profundidades del Atlántico.
Esta vez, el viaje será operado por Triton Submarines, una compañía que asegura cumplir con los más altos estándares de seguridad marítima.
Aunque la identidad del pasajero aún no ha sido revelada, fuentes del New York Post afirman que se trata de una figura muy reconocida a nivel mundial.
El costo de la misión está estimado en 10 millones de dólares, y utilizará un sumergible certificado para operar a más de 3,800 metros de profundidad, donde reposan los restos del emblemático transatlántico.
La empresa responsable de esta nueva expedición, Triton Submarines, ha subrayado que a diferencia del fallido proyecto de OceanGate, sus vehículos cuentan con certificación formal de seguridad y no son experimentales. «No se puede arriesgar la vida de nadie por innovar sin controles.
Lo ocurrido con el Titan fue completamente evitable», declaró Patrick Lahey, CEO de Triton.
Los restos del Titanic, descubiertos en 1985, siguen siendo uno de los destinos más codiciados por quienes buscan experiencias únicas. Más allá del valor histórico, el naufragio se ha convertido en una especie de símbolo de exploración extrema, alimentado por documentales, teorías y una creciente fascinación por su tragedia.
Desde hace años, Triton ha fabricado sumergibles para investigaciones científicas y producciones audiovisuales. Su reputación se ha construido con base en tecnología confiable y colaboraciones con instituciones como la BBC. Esta nueva misión busca demostrar que, con protocolos adecuados, las profundidades del océano pueden ser exploradas de forma segura.
Crece la controversia sobre la exploración privada
El anuncio de este nuevo descenso ha generado opiniones divididas. Mientras algunos lo ven como una muestra del avance tecnológico y del espíritu aventurero humano, otros lo consideran una imprudencia innecesaria motivada por el lujo y la exclusividad.
