Las fuerzas políticas de Haití alcanzaron un ‘Pacto Nacional para la Estabilidad y la Organización de Elecciones‘, que regula el periodo de transición hasta la celebración de comicios, previstos en su primera vuelta el 30 de agosto de este año, para los cuales el Gobierno deberá «crear un entorno seguro», según se dio a conocer este martes.
Este nuevo acuerdo se produce después de que el Consejo Presidencial de Transición (CPT), creado en abril de 2024 por las Naciones Unidas, cesara sus funciones el 7 de febrero de este año y transfiriera el mandato al primer ministro, Alix Didier Fils-Aimé.
En el documento, al que EFE tuvo acceso y que contiene treinta artículos, se establece que el Consejo de Ministros ejercerá el poder durante el período interino que se extiende, desde el cese del CPT, hasta la organización de las próximas elecciones y la toma de posesión de «los legítimos representantes electos» al frente del Estado.
Este Gobierno, que estará liderado por Fils-Aimé tendrá como misión «orientar y dinamizar el aparato estatal para crear el entorno seguro necesario para la organización de las elecciones«.
Fils-Aimé, quien presentó públicamente este pacto el lunes, tendrá que iniciar consultas para formar un Gabinete Ministerial «imparcial, técnico y eficaz».
Asimismo, el Gobierno deberá «reforzar las estructuras de seguridad y defensa nacional para restablecer la autoridad del Estado y garantizar la libre circulación en todo el territorio», a la par que «proporcionar servicios básicos a los ciudadanos, en particular a los que residen en barrios precarios, zonas rurales y regiones afectadas por la violencia de los grupos armados».
También, el ejecutivo haitiano tendrá que poner en marcha programas centrados en la reinserción social en barrios precarios y zonas vulnerables y la reparación para las víctimas de la violencia y los desplazados internos, así como la creación de empleos productivos para jóvenes y poblaciones desfavorecidas.
Proceso electoral
El texto recoge que el proceso electoral se reforzará por la puesta en marcha por parte del Consejo Electoral Provisional (CEP) de «una administración profesional y moderna conforme a las normas internacionales«.
Por ello, se buscará la «fiabilidad del censo electoral mediante la emisión por parte de la Oficina Nacional de Identificación (ONI) de tarjetas de identificación para los ciudadanos en edad de votar».
Además, se deberá realizar una «ejecución transparente de las operaciones electorales» siguiendo procedimientos «objetivos e imparciales».
Se establece también el uso de tecnologías digitales para publicar resultados parciales horas después del cierre de las urnas y, además, se dispone la integración de los haitianos que viven en el extranjero en el registro electoral y su participación en las próximas elecciones.
Los miembros del Gobierno y altos funcionarios que deseen presentarse a las próximas elecciones tendrán que dimitir de sus funciones en el plazo de un mes.
Reunión de Caricom
Tras presentar este acuerdo, el primer ministro haitiano viaja este martes a San Cristóbal y Nieves (norte antillano) donde participará en la edición número 50 de la reunión anual de jefes de Gobierno de la Comunidad del Caribe (Caricom), según informa el diario haitiano ‘Le Nouvelliste’.
En dicho desplazamiento está previsto que Fils-Aimé se reúna con el secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio.
Haití vive una crisis política y social grave y, según la Oficina Integrada de las Naciones Unidas en el país (Binuh), casi 6.000 personas murieron y otras 2.708 resultaron heridas en 2025 a causa de la violencia de las bandas y las operaciones de las fuerzas de seguridad para combatirlas.
