Desde la abrupta llegada de la pandemia del covid-19, se ha evidenciado un cambio en el mercado laboral. Aunque muchas industrias aun enfrentan dificultades para adaptarse, otras ya han adoptado modelos híbridos en sus jornadas de trabajo.
Así lo destaca el informe “Tendencias Globales de Capital Humano 2023: Nuevos fundamentos para un mundo sin fronteras”, elaborado por Deloitte, donde se destaca que “las fronteras que antes se asumían como el orden natural de las cosas se están difuminando a medida que la disrupción y la discontinuidad cuestionan los modelos y supuestos tradicionales acerca del trabajo”.
El informe establece que el modelo anterior, donde existía un orden natural de las cosas, en el cual el trabajo se realizaba dentro de las cuatro paredes del lugar de trabajo, y las organizaciones podían centrar su toma de decisiones en torno a los accionistas y las ganancias netas, “está desapareciendo”.
De acuerdo con los 10,000 entrevistados en la encuesta, la mayor barrera para lograr resultados organizacionales es sentirse abrumados por la cantidad de cambios que ocurren simultáneamente. Sin embargo, señalaron que “la disolución de los límites crea nuevas oportunidades para las organizaciones y los colaboradores que están preparados para manifestarse de formas radicalmente diferentes”.
“Para liderar en este mundo sin fronteras, las organizaciones y los colaboradores deben activar su curiosidad, contemplando cada decisión como un experimento que agilizará el impacto y generará nuevos conocimientos”, establece el estudio.
Deloitte sugiere que, para aquellos que gestionan adecuadamente este cambio, el mundo sin fronteras se convierte en posibilidades infinitas en lugar de generar caos y confusión. “A medida que los antiguos límites se desplazan y desaparecen, las organizaciones y los colaboradores pueden aplicar estos fundamentos para establecer nuevas directrices, crear más autonomía, imaginar nuevas posibilidades y lograr un valor mutuo para la organización, los colaboradores y la sociedad”.
Pese a ello, solo el 23% de las organizaciones que participaron en la encuesta afirma que sus líderes tienen las capacidades necesarias para prosperar en un mundo alterado.
El informe indica que los líderes tendrán que utilizar la experimentación para obtener soluciones más efectivas, fomentar el aprendizaje y acelerar el valor; cultivar relaciones profundas con los colaboradores en un ecosistema más amplio a través de la cocreación, y ampliar la apertura en la toma de decisiones para comprender todo su impacto, teniendo en cuenta la agenda humana.
Motivar la investigación
De acuerdo con el estudio de Deloitte, es necesario que las empresas motiven a sus colaboradores para que desarrollen una mentalidad de “investigador”, donde puedan profundizar más en su curiosidad y generar ideas disruptivas.
Una de las tendencias que presenta está centrada en el fin de los puestos de trabajo, donde algunas empresas apuestan por el uso de las habilidades de los colaboradores en distintas áreas, en lugar de centralizarlos solo en un cargo o función. “Cuando dejan de estar encasillados en los puestos de trabajo, los colaboradores tienen la oportunidad de utilizar mejor sus capacidades, experiencias e intereses de forma que mejoren los resultados de la organización y los propios”, establece el estudio.
Además, destacan la importancia de potenciar el impacto entre la tecnología y las habilidades humanas. “Las organizaciones con visión de futuro están explicando cómo utilizar la tecnología de forma que aliente a los humanos tanto a ser la mejor versión de sí mismos como a desempeñar mejor su trabajo”.
Como dejó en claro la pandemia, los colaboradores no necesitan estar exclusivamente en la empresa para realizar sus trabajos. “Los avances tecnológicos digitales y virtuales, y el papel emergente del metaverso, están redefiniendo el concepto de lugar de trabajo como espacio físico”.
