Luego de un arduo y extenso período de endurecimiento de la política monetaria, los bancos centrales de América Latina se alistan para comenzar una campaña paulatina de reducción de las tasas de interés.
Esa es la percepción generalizada que sostienen los analistas va en línea con las últimas decisiones de política monetaria de los bancos principales de mantener los niveles actuales, así como también de una caída paulatina de la inflación general en la mayoría de los países.
Andrés Abadía, economista jefe para América Latina en Pantheon Macroeconomics, señaló que el recorte de tasas en la región es el principal escenario que manejan desde la consultora.
Abadía recordó que América Latina fue la principal región en comenzar la política de endurecimiento económico en el mundo, lo cual le ha “ha ayudado a proteger sus divisas y ha permitido que la inflación se reduzca gradualmente y de forma sostenida”.
Así las cosas, bajo estas condiciones, desde la firma esperan que “todos los bancos de la región—las principales economías—empiecen a recortar las tasa”, pero a un tamaño “del recorte probablemente mayor que el de cualquier otra región”, lo que permitirá a la economía crecer con un mayor dinamismo.
Mientras tanto, Fabiano Borsato, director de operaciones de Torino Capital, rescató el hecho de la temprana política restrictiva en la región como una victoria de la importancia del respeto a la independencia de los bancos centrales en la coyuntura.
¿Le juega en contra a los bancos de la región la postura de la FED?
Tanto la Reserva Federal (FED) de Estados Unidos, como sus similares de Europa y de Reino Unido, argumentaron este miércoles en un simposio en Portugal sobre la necesidad de continuar aumentando las tasas de interés, porque aún “hay trabajo que hacer”.
En una región como América Latina, históricamente impactada por las decisiones de la FED, esta postura de las entidades líderes podría afectar -ligeramente- la intención de iniciar los recortes, Diego Gómez, analista de contexto externo de Investigaciones Corficolombiana, precisa dos puntos que podrían ayudar a la región.
“El primero es que los bancos comenzaron más temprano que los desarrollados el ciclo de normalización monetaria”, puntualizó.
Y, como segundo punto clave, aunque comiencen a bajar las tasas en 2023 con una Fed quieta, “la desaceleración en la inflación que ya empezó su curso va a permitir que los rendimientos en términos reales permanezcan atractivos para los inversionistas”.
Por su parte, Abadía también coincide con un leve impacto por la decisión de los principales bancos centrales, pero “aún esperamos recortes de tasas por parte de la Fed a partir del 4T lo que beneficia a América Latina, ya que le daría un amplio margen de maniobra a los bancos centrales”.
