– El presidente Luis Abinader marcó una nueva ruta para el Partido Revolucionario Moderno (PRM), al asumir la presidencia de esa organización con un llamado a colocar el interés nacional y el bienestar de los ciudadanos por encima de las aspiraciones individuales, las candidaturas y cualquier forma de protagonismo político.
Durante el acto de proclamación de las nuevas autoridades del PRM, Abinader dejó claro que su llegada a la dirección partidaria no tiene como propósito construir una candidatura presidencial ni imponer un sucesor, sino contribuir a fortalecer una organización institucional, democrática y capaz de garantizar igualdad de condiciones para sus dirigentes.
“Primero está el país, siempre el país y su gente y solo después estamos nosotros para servirle a nuestro país”, afirmó el mandatario, estableciendo lo que definió como el orden de prioridades que debe orientar la vida interna del partido.
Abinader advirtió que cuando esa escala de valores se invierte, el servicio público corre el riesgo de convertirse en privilegio y el liderazgo en protagonismo, una reflexión con la que llamó a los dirigentes del PRM a asumir sus responsabilidades con sentido de compromiso y vocación de servicio.
El jefe de Estado también sostuvo que las aspiraciones políticas deberán desarrollarse dentro de un partido institucional, democrático e imparcial, con reglas claras y sin ventajas indebidas para quienes ocupen posiciones públicas.
En ese sentido, aseguró que ningún dirigente deberá utilizar una función estatal para favorecer sus intereses políticos particulares, al tiempo que llamó a preservar la unidad partidaria por encima de las aspiraciones personales.
La nueva dirección del PRM quedó integrada, además, por Juan Garrigó como secretario general y Deligne Ascención como vicepresidente ejecutivo. También fueron juramentados Milagros Ortiz Bosch, Eddy Olivares, Nelson Arroyo y Salvador Ramos como vicepresidentes, mientras Gloria Reyes asumió la Secretaría Nacional de Organización y Luis Delgado la Secretaría Nacional Electoral.
Con este mensaje, Abinader busca colocar el debate interno del PRM en torno a la institucionalidad, la unidad y el servicio público, alejándolo de una disputa anticipada por candidaturas y reivindicando la idea de que la política debe estar subordinada al interés colectivo.
La señal enviada por el nuevo presidente del PRM es clara: primero el país, después el partido y, finalmente, las aspiraciones personales, como principio para conducir la organización oficialista hacia su próxima etapa.
