erán siempre una incógnita las razones por las que se esperó el último momento para reclamar la postergación de la entrada en vigencia del Código Penal para observar ambigüedades, duplicidades, incoherencias y otras incongruencias que dificultan la aplicación de la ley 74-25.
Pero con los días que faltan para el 3 de agosto las cámaras legislativas tienen tiempo para ponderar las 18 modificaciones solicitadas por el Poder Ejecutivo y para escuchar las recomendaciones solicitadas a los distintos sectores por el presidente de la Cámara de Diputados, Alfredo Pacheco.
Lo que sí tendrán que hacer Pacheco y el presidente del Senado, Ricardo de los Santos, es ponerse de acuerdo, como ya han hecho con otros proyectos, para conocer las modificaciones y observaciones en el más breve tiempo.
Antes de las variaciones sometidas por el Ejecutivo a varios artículos, Pacheco, con el espíritu conciliatorio que ha marcado su quehacer político, había convocado a los más diversos sectores a efectuar sus observaciones a la ley que se promulgó en agosto de 2025.
El código tipifica delitos como el ciberacoso, el bullying, sicariato y contra el honor al endurecer las sanciones por difamación e injuria, incluyendo el ámbito digital y las redes sociales.
También contempla sanciones sobre las malas prácticas de la medicina.
Al margen de que se esperara el último momento para sonar el grito de alarma, son importantes tanto la consulta convocada por la Cámara de Diputados como las modificaciones sometidas por el Ejecutivo al nuevo Código Penal.