La Cámara de Diputados se prepara para conocer uno de los proyectos legislativos más trascendentales de los últimos años: la reforma integral de la Ley Orgánica de la Policía Nacional, una iniciativa que busca transformar la estructura institucional de la uniformada, fortalecer la carrera policial y establecer un nuevo modelo de gestión basado en la profesionalización, la transparencia y la rendición de cuentas.

La pieza llega a la cámara baja luego de que el Senado de la República la aprobara en primera lectura tras una extensa sesión de ocho horas, seis de ellas dedicadas exclusivamente a la lectura del articulado, reflejando la complejidad de una legislación que modifica aspectos fundamentales del funcionamiento de la institución responsable de la seguridad ciudadana.

El proyecto fue sometido por el Poder Ejecutivo el 8 de diciembre de 2025 como parte del proceso de reforma policial impulsado por el Gobierno, considerado uno de los pilares de la modernización del sistema de seguridad pública dominicano.

Una aprobación marcada por un contexto de indignación nacional

El avance legislativo ocurre en un momento particularmente delicado para la Policía Nacional. Apenas seis días antes de la aprobación en el Senado, el joven Darlin Mercado Reyes murió tras recibir un disparo efectuado por un agente policial en el sector Herrera, Santo Domingo Oeste, un hecho que provocó una ola de indignación nacional.

Las protestas ciudadanas, los cacerolazos durante varios días consecutivos y las manifestaciones en redes sociales volvieron a colocar sobre la mesa las denuncias sobre el uso excesivo de la fuerza, la actuación de los agentes durante los patrullajes y los recurrentes cuestionamientos a los llamados «intercambios de disparos».

Para diversos sectores sociales, el caso evidenció que la transformación policial continúa siendo una necesidad urgente y no únicamente una promesa institucional.

Un nuevo régimen de carrera

Uno de los principales ejes de la iniciativa consiste en la creación de un régimen especial de carrera policial que establezca reglas claras para el ingreso, permanencia, ascensos, evaluación del desempeño y retiro de los miembros de la institución.

La propuesta también procura fortalecer los mecanismos disciplinarios, elevar los estándares de formación académica y técnica, promover mayores controles internos y garantizar que la actuación policial responda a criterios de legalidad, respeto a los derechos fundamentales y servicio a la ciudadanía.

Especialistas en seguridad consideran que una carrera policial más estructurada podría reducir prácticas discrecionales y contribuir a mejorar la confianza pública en la institución.

Amplio proceso de consultas

Durante el conocimiento del proyecto, el presidente de la Comisión Permanente de Interior y Policía y Seguridad Ciudadana del Senado, Franklin Romero, explicó que la comisión recibió observaciones y recomendaciones de diversas instituciones estatales vinculadas al sistema de justicia y la administración pública.

Entre las entidades consultadas figuran la Consultoría Jurídica del Poder Ejecutivo, el Ministerio de Justicia, el Ministerio de Interior y Policía, el Ministerio de Administración Pública y el Defensor del Pueblo, entre otros organismos que presentaron propuestas para fortalecer el contenido de la legislación.

La incorporación de estos aportes busca dotar al proyecto de un mayor consenso institucional y asegurar que la reforma responda tanto a las necesidades operativas de la Policía como a los estándares modernos de gobernanza y respeto a los derechos ciudadanos.

El reto pasa ahora a la Cámara de Diputados

La atención se concentra ahora en la Cámara de Diputados, donde la iniciativa deberá ser estudiada por las comisiones correspondientes antes de ser sometida al pleno.

Legisladores, organizaciones de la sociedad civil, juristas y expertos en seguridad coinciden en que el debate deberá ir más allá de la simple reorganización administrativa de la Policía y centrarse en garantizar mecanismos efectivos de supervisión, transparencia, control del uso de la fuerza y protección de los derechos humanos.

La expectativa también gira en torno a posibles modificaciones que puedan introducir los diputados para fortalecer el texto antes de su aprobación definitiva.

Una reforma observada por toda la sociedad

El éxito de la reforma policial no dependerá únicamente de la aprobación de una nueva ley, sino de su implementación efectiva, del fortalecimiento de los organismos de control interno, de la capacitación permanente de los agentes y de la asignación de recursos suficientes para hacer realidad los cambios propuestos.

Con el proyecto ya encaminado en el Congreso, la Cámara de Diputados tiene ahora la responsabilidad de decidir el alcance definitivo de una legislación que podría marcar un antes y un después en la historia de la Policía Nacional y convertirse en una de las reformas institucionales más importantes de la última década en la República Dominicana.

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