Rehabilitación del puente de la 17 avanza, pero deja una estela de reclamos por las compensaciones a familias desalojadas

A casi dos años de haber iniciado los trabajos de rehabilitación del puente Francisco del Rosario Sánchez, conocido popularmente como el puente de la 17, la obra presenta avances significativos en su componente estructural, aunque el proceso continúa marcado por el descontento de decenas de familias afectadas por los desalojos ejecutados para facilitar la intervención.

En un recorrido por la zona se observa la instalación de extensos andamios metálicos, el reemplazo de piezas estructurales y la ejecución de labores de reforzamiento en distintos puntos del viaducto, considerado una de las principales conexiones entre el Distrito Nacional y Santo Domingo Este.

Como parte de los trabajos, las autoridades completaron el desalojo de todas las familias que ocupaban el área bajo el puente del lado de Santo Domingo Este. Sin embargo, en la margen correspondiente al Distrito Nacional todavía permanecen alrededor de 15 viviendas cuyos ocupantes esperan ser reubicados o alcanzar un acuerdo económico con las autoridades.

El principal foco de conflicto gira en torno al monto de las compensaciones entregadas a los afectados. Residentes consultados aseguran que recibieron pagos que oscilan entre los 80 mil, 100 mil y 200 mil pesos por las viviendas que ocupaban desde hace años, cifras que califican de insuficientes para adquirir un terreno o una nueva vivienda.

«Con ese dinero no se compra ni un solar», expresó uno de los afectados, mientras otros denunciaron que los valores entregados no guardan relación con el costo actual del mercado inmobiliario ni con las inversiones realizadas durante años en sus viviendas.

Los residentes también cuestionan la falta de información sobre los criterios utilizados para calcular las indemnizaciones y reclaman mayor transparencia en el proceso de tasación. Algunos sostienen que no tuvieron oportunidad de negociar los montos ofrecidos y que aceptaron los pagos ante la inminencia de los desalojos.

Mientras tanto, la rehabilitación del puente continúa siendo una de las obras de infraestructura más relevantes ejecutadas por el Estado, debido a la importancia estratégica del viaducto para la movilidad diaria de miles de vehículos que cruzan entre ambas demarcaciones.

Especialistas en infraestructura han advertido en ocasiones anteriores sobre la necesidad de intervenir la estructura para prolongar su vida útil y garantizar condiciones seguras de circulación, debido al desgaste acumulado por décadas de uso intensivo.

No obstante, el componente social del proyecto continúa siendo uno de los principales desafíos. Organizaciones comunitarias y líderes barriales consideran que la modernización de una obra pública de esta magnitud debe ir acompañada de procesos de reubicación dignos, compensaciones justas y mecanismos de diálogo que eviten conflictos con las familias afectadas.

Con los trabajos estructurales avanzando y parte de los desalojos aún pendientes, la rehabilitación del puente de la 17 refleja el contraste entre el progreso de una infraestructura considerada vital para el Gran Santo Domingo y las demandas de quienes aseguran haber asumido el mayor costo social de la obra sin recibir una compensación acorde con la realidad del mercado.

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