La cumbre del G7 inició este lunes bajo la sombra de un acontecimiento que monopolizó la atención de los líderes mundiales: el acuerdo alcanzado entre Estados Unidos e Irán pocas horas antes de la llegada del presidente estadounidense, Donald Trump, a la ciudad francesa de Évian.
El mandatario norteamericano aseguró que el pacto permitirá mantener completamente abierto el estratégico estrecho de Ormuz antes del próximo viernes, una medida que, según afirmó, ya está contribuyendo a la estabilidad de los mercados energéticos internacionales.
Durante una reunión bilateral con el presidente francés, Emmanuel Macron, Trump destacó que el acuerdo está facilitando el flujo de petróleo, provocando una caída en los precios del crudo y fortaleciendo los mercados bursátiles.
Ormuz se convierte en el centro del debate internacional
La apertura y seguridad del estrecho de Ormuz se posicionó como uno de los temas más relevantes de la cumbre. Macron recordó que Francia y el Reino Unido lideran una coalición internacional integrada por cerca de veinte países dispuestos a aportar recursos militares para garantizar la libre navegación en la zona.
Resumen diario de noticias
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Sin embargo, Trump restó importancia a la propuesta francesa al afirmar que el acuerdo alcanzado con Irán ya garantiza la apertura del paso marítimo y la circulación gratuita de embarcaciones.
“No creo que vayamos a necesitar mucha ayuda porque tenemos un acuerdo que establece que el estrecho estará abierto y que el tránsito será gratuito”, declaró el presidente estadounidense, aunque reconoció que la presencia de buques franceses podría resultar útil ante eventuales imprevistos.
Ucrania busca recuperar protagonismo en la agenda del G7
A pesar de que el acuerdo con Irán concentra la atención internacional, la guerra en Ucrania sigue siendo una prioridad para varios líderes occidentales.
Trump aseguró haber conversado recientemente con el presidente ruso, Vladimir Putin, y con el mandatario ucraniano, Volodímir Zelenski, afirmando que ambos estarían abiertos a avanzar hacia una posible solución negociada al conflicto.
“Creo que quizá podamos hacer algo. Ambos están abiertos a ello”, expresó Trump al referirse a sus contactos diplomáticos con Moscú y Kiev.
La llegada de Zelenski a Évian este martes marcará el inicio de una jornada centrada en la paz y la seguridad en Ucrania, uno de los puntos más sensibles de la agenda del foro internacional.
Macron apuesta por la presión diplomática sobre Rusia
En declaraciones a la cadena francesa TF1, Emmanuel Macron manifestó su intención de persuadir a Trump para aumentar la presión sobre Rusia con el objetivo de acelerar el fin de la guerra.
El mandatario francés insistió en que una negociación efectiva debe incluir a Ucrania y Rusia sentadas en la misma mesa, con la participación activa de Europa y Estados Unidos.
Las declaraciones reflejan la estrategia de Francia de convertir el G7 en una plataforma para la gestión de crisis internacionales y la búsqueda de resultados concretos.
Tensiones comerciales resurgen entre Washington y París
Más allá de los conflictos geopolíticos, las diferencias económicas entre Estados Unidos y Francia también salieron a relucir durante el inicio de la cumbre.
Según informaciones publicadas por medios estadounidenses, Trump habría advertido a Macron sobre la posibilidad de imponer aranceles del 100 % al vino y al champán francés si Europa mantiene el impuesto digital que afecta principalmente a grandes compañías tecnológicas estadounidenses.
Macron respondió defendiendo el derecho de los países europeos a aplicar este tipo de gravámenes y reiteró que su relación con Trump se basa en el pragmatismo y no en diferencias personales.
“Si fuera rencoroso, me traería problemas. Soy pragmático”, afirmó el mandatario francés.
Una recepción inesperada genera comentarios
Uno de los episodios más comentados de la jornada fue la ausencia de Macron en la recepción oficial de Trump en el Hôtel Royal de Évian.
Aunque inicialmente estaba previsto que el presidente francés recibiera personalmente a su homólogo estadounidense, finalmente fue el jefe de protocolo quien lo hizo. Paralelamente, Macron sostenía una reunión bilateral con el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva.
El cambio de agenda generó especulaciones entre observadores políticos, aunque hasta el momento el Palacio del Elíseo no ha ofrecido explicaciones oficiales sobre la modificación del protocolo.
