Entre enero y marzo la Bahía de Samaná se convierte en un espectáculo marino con la llegada de cientos de ballenas jorobadas que llegan a está parte de la isla desde el Atlántico norte para aparearse y parir en nuestras cálidas aguas.
Quienes quieran disfrutar de esta experiencia deben saber que no solo es posible verlas, sino también nadar con ellas en zonas como el Santuario de Mamíferos Marinos Bancos de La Plata y de La Navidad.
Sin embargo, tanto para el avistamiento de ballenas, como nadar con ellas de requiere un permiso, para ello el Ministerio de Medio Ambiente informó que para la temporada 2026 se emitirán 46 autorizaciones ambientales para la observación de ballenas jorobadas.
Ya sea que te animes o no a vivir está experiencia te presentamos algunas curiosidades de este gigante mamífero que puede llegar a pesar 40 toneladas:

Las ballenas jorobadas dan a luz cada dos o tres años.
Durante su proceso de apareamiento y alumbramiento (entre enero y marzo) en aguas dominicanas ningún adulto se alimenta, solo la cría. Los adultos sobreviven gracias a la grasa acumulada durante meses de alimentación previa.
El periodo de gestación tarda de 11 a 12 meses.
Al nacer, el ballenato ( nombre que recibe la cría de ballena) pesa casi una tonelada y mide de 3 a 4 metros.
Los ballenato nacen gris claro. Al zambullirse, su cola muestra un patrón único de colores, marcas y cicatrices, permitiendo identificarlas como nuestras huellas dactilares. La aleta dorsal también ayuda a está identificación.
En el proceso de amamanto no hay un contacto directo entre la ballena y el ballenato, sino que la madre va soltando en el agua la leche, la cual tiene alrededor de un 30% de grasa.
El ballenato puede llegar a consumir 50 galones de leche por día.
Cuando dan a luz a su ballenato se puede ver un macho junto a estos que recibe el nombre de escolta y no necesariamente es el padre de la criatura, sino una especie de pretendiente que presta protección a cambio de una oportunidad de apareamiento.

Después de tener un año de nacido el ballenato está listo para separarse de de la mamá.
La madurez sexual se alcanza entre los 4 y 10 años.
Su nombre de jorobada viene de la posición curva que adopta al sumergirse, no porque tengan una joroba.
Su esperanza de vida oscila entre los 80 y 90 años.
Alcanzan hasta 15 metros de longitud y pesan hasta 40 toneladas ( 88,185 libras).
Durante siglos se cazaron ballenas por su aceite (para uso en lamparas y lubricantes) y sus barbas, usadas en accesorios, reduciendo gravemente su población. La Comisión Ballenera Internacional prohibió la caza comercial en 1986, pero algunos países aún la practican.
Las ballenas jorobadas exhiben diversos comportamientos para comunicar su estado de ánimo o interactuar con otras ballenas. Entre los más comunes están el «soplo» al exhalar, el «arqueo» al descender, y la «cola arriba» al mostrar su aleta caudal al sumergirse.
También, el «aleteo» al golpear el agua con sus aletas y el «espionaje» al asomar la cabeza fuera del agua. Conductas más agresivas incluyen los golpes «de cabeza» y «de pedúnculo», en sus luchas competitivas el «salto» fuera del agua es un espectáculo impresionante.
Las ballenas jorobadas se alimentan de krill y pequeños peces como arenques y capelines, consumiendo diariamente hasta 1.5 toneladas. Suben velozmente con la boca abierta, filtrando el agua a través de sus «barbas».
En grupo usan la «red de burbujas»: una trampa de burbujas que aturde a sus presas. Sin embargo, en la bahía de Samaná no se alimentan, ya que en las áreas reproductivas dejan de comer. Por eso requieren gran cantidad de alimento antes de la temporada de apareamiento.
Estos datos fueron suministrados por la bióloga especializada Ileana González y el equipo de comunicaciones de Medio Ambiente, tras organizar una visita guiada a periodistas en la Bahía de Samaná.
