Por Verónica Castillo
Exclusivo para Gran Diario
HIGÜEY, La Altagracia. Un momento de profunda solemnidad terminó convirtiéndose hoy en un episodio de preocupación y comentarios encontrados en la Basílica Catedral Nuestra Señora de la Altagracia, cuando el padre de Ramfis Domínguez Trujillo, el ex coronel de la fuerza aérea , Luis José Domínguez Taveras, se desmayó en plena ceremonia, tuvo que ser auxiliado de inmediato y posteriormente fue trasladado a una clínica en Higüey por unidades de emergencia, según versiones coincidentes de personas presentes en el templo.
De acuerdo con estos relatos, el desmayo ocurrió luego de un momento de incomodidad que habría afectado emocionalmente al padre de Ramfis , en un contexto en el que Ramfis Domínguez Trujillo, su padre y miembros del directorio centra del Partido Esperanza Democrática (PED) pero se desconocen los motivos que provocaron la mencionada incomodidad . Todos los años el dirigente asiste a esta celebración; una tradición que cada 21 de enero reúne a miles de devotos en la casa espiritual de la patrona. Es una actividad a la que Ramfis suele acudir como parte de su fuerte fervor religioso católico.
La versión que circula: incomodidad, tensión y una reacción humana
Entre quienes estuvieron allí se comenta que, en medio de la logística propia de una misa multitudinaria, se produjo una situación poco cordial . Esa actitud atribuida de manera general a “alguna persona presente”, sin que hasta el momento exista una confirmación oficial de quién fue ni de cómo ocurrió exactamente habría generado en el padre de Ramfis un sentimiento de impotencia y malestar, hasta el punto de desencadenar el desvanecimiento.
En cuestión de minutos, el ambiente se dividió entre la preocupación genuina por la salud del afectado y el inevitable “ruido” de pasillos: interpretaciones de que lo ocurrido reflejaba tensiones políticas, envidias o celos; lecturas que, aunque abundan en días de alta visibilidad pública, no pueden presentarse como hechos comprobados sin una versión formal y verificable.
Lo cierto y lo verdaderamente importante es que la escena recordó algo que a veces se nos olvida en eventos cargados de simbolismo: nadie está por encima de un susto de salud, y en un espacio sagrado lo primero debería ser la prudencia, el respeto y la compasión.
El gesto que se llevó la atención: respuesta inmediata y sensibilidad
En medio de la confusión, se destaca un gesto que varios testigos describen como determinante: la intervención de la primera dama, Raquel Arbaje, quien, al percatarse de la situación, habría llamado a un médico de turno para que se brindara auxilio con rapidez.
Ese tipo de reacción, más allá de banderas o simpatías, envía un mensaje claro: cuando alguien se desploma, no hay protocolo político que valga más que la vida. Y en una celebración religiosa como la del Día de la Altagracia que simboliza protección, amparo y unidad el gesto de humanidad pesa más que cualquier debate.
Lo que deja este episodio: respeto, orden y menos “pequeñeces”
Si alguna lección queda, es esta:
• En días de fe, la cortesía no es un lujo: es una obligación.
• En actos masivos, el orden importa; pero el orden sin humanidad es ruido.
• Y si alguien se sintió con derecho a incomodar, excluir o provocar, que recuerde que la historia siempre termina juzgando no al que más habló, sino al que actuó con decencia.
Hasta el cierre de este texto, no se ha difundido un parte médico oficial que permita establecer con certeza la condición del padre de Ramfis Domínguez Trujillo ni las causas clínicas del desmayo. Lo responsable y lo correcto es esperar confirmación de fuentes médicas o familiares y, mientras tanto, poner el foco donde debe estar: en su recuperación y en la necesidad de que, en la Basílica, prevalezca lo que la Virgen representa para el pueblo dominicano: amparo, respeto y paz.
Reacción de seguidores de Ramfis
Seguidores de Ramfis que estaban presentes en la Basílica de Higüey se acercaron a los redactores de este diario para expresar con pena que, además del momento incómodo de hoy hacia Ramfis y su equipo, también el pasado lunes Ramfis denunció que nuevamente su transmisión en vivo fue hackeada, lo que impidió que la misma se desarrollara como estaba pautada, en la cual revelaría datos contundentes sobre el fraude de SENASA.
La mano dura de Ramfis
Los seguidores de Ramfis afirman que las pasadas acciones se deben al miedo que existe hacia Ramfis, porque desde el lanzamiento oficial de sus aspiraciones presidenciales, en 2018, prometió que, al llegar a la Presidencia de la República, impulsaría una gestión de “mano dura” contra la corrupción; mano dura para frenar la invasión haitiana; para impedir los altos costos de los alimentos; para frenar la alta inseguridad que nos arropa, entre muchas otras cosas.
Comentaron que los partidos tradicionales le tienen terror a esa “mano dura” de Ramfis y que, por eso, se valieron de mecanismos legales para, en las pasadas elecciones del 2024, impedir que Ramfis acudiera como candidato presidencial.
Ya Ramfis podrá ser candidato presidencial en 2028
Los seguidores de Ramfis celebran que ya no existiría impedimento para que este sea candidato presidencial, pues Ramfis podrá presentarse a la Presidencia en 2028 porque renunció a la ciudadanía americana años atrás. Señalan que ese temor a que Trujillo sea candidato causa preocupaciones entre quienes temen un régimen de “mano dura” en el país.
A lo anterior se suma que, meses atrás, la prestigiosa encuestadora Gallup colocó en cuarto lugar de preferencia al Partido Esperanza Democrática (PED) que preside el nieto del ex presidente Rafael Leonidas Trujillo
