Por CLARA DE LA CRUZ
Especial para Gran Diario
.La creciente ola de apoyo que ha venido cosechando Víctor D’Aza dentro del Partido Revolucionario Moderno (PRM) iba camino a confirmar su fuerza en un nuevo evento multitudinario, esta vez en su tierra natal: Santiago de los Caballeros. Sin embargo, y a pesar de las grandes expectativas generadas, el presidente de la Liga Municipal Dominicana ha tomado una decisión que demuestra, una vez más, su madurez política y su respeto por la institucionalidad partidaria.
A través de una comunicación formal dirigida al coordinador nacional del Movimiento Primero la Base, Fabio Ruiz, Víctor D’Aza solicitó la suspensión definitiva del acto masivo que estaba programado para el próximo 30 de agosto en la Gran Arena del Cibao. La carta , aclara su posición con firmeza, pero también con mesura.
D’Aza deja claro que su decisión responde a un compromiso absoluto con las reglas del PRM y, especialmente, con la solicitud hecha por el presidente Luis Abinader de pausar los actos masivos hasta nuevo aviso. “Deseo actuar con prudencia y respeto hacia el partido y su liderazgo nacional”, expresó D’Aza en la misiva.
En otro fragmento del documento, el también precandidato presidencial —considerado por muchos como la gran sorpresa del proceso interno del PRM— exhorta al movimiento a preservar la energía acumulada y canalizarla hacia acciones permitidas. “Dejemos que el acto en el Club Calero de Santo Domingo se mantenga como la viva expresión del respaldo contundente de las bases. Ese evento nos demostró el entusiasmo real que nos acompaña, y hoy lo vemos reflejado en las encuestas más recientes, donde en apenas poco tiempo ya ocupamos una posición privilegiada. Sigamos sumando voluntades, juramentando a los miles que desean integrarse desde todos los rincones del país, y esperemos el momento adecuado para volver a llenar recintos”, afirmó D’Aza.
La decisión de escribir la correspondencia también respondió a rumores que circularon internamente sobre la propuesta de algunos simpatizantes del movimiento de realizar la actividad sin la presencia de Víctor D’Aza, aprovechando el apoyo creciente de sus seguidores en el Cibao. Ante ese escenario, D’Aza optó por disipar cualquier interpretación errada o acción inconsulta, reafirmando así su control estratégico, pero sobre todo, su visión de unidad y disciplina.
No cabe duda de que Víctor D’Aza sigue consolidándose como una figura en crecimiento dentro de las bases del PRM. la capacidad de convocatoria demostrada, su discurso de unidad y su conexión directa con las bases lo han convertido en una alternativa real, fresca y respetada. En tiempos donde las decisiones políticas suelen estar dominadas por la ambición, esta pausa solicitada por D’Aza se interpreta como un gesto de altura y madurez: una muestra de que, para él, el respeto a las reglas es tan importante como el respaldo popular.
