El Gobierno dominicano ha presentado una propuesta de reforma fiscal que contempla un aumento del impuesto de circulación vehicular, conocido localmente como “marbete”, duplicando su costo de RD$1,500 a RD$3,000 (US$24.93 y 49.86) y de RD$3,000 a RD$6,000 (US$49.86 a US$99.71), respectivamente. En América Latina y el Caribe se aplican impuestos similares, cuyos impuestos varían en función del tipo de vehículo, la antigüedad y otros factores específicos.
En Argentina, el impuesto automotor se calcula de manera anual tomando como base el valor fiscal del vehículo, que es una estimación oficial de su precio de mercado. La tasa impositiva, o alícuota, varía según la provincia, generalmente entre el 2% y el 5% del valor fiscal, de acuerdo con la Agencia de Recaudación Provincial de Buenos Aires (ARBA).
Por ejemplo, si se considera el caso del Fiat Cronos, uno de los autos más vendidos en los primeros ocho meses en 2024 en el país, su valor fiscal en algunas provincias alcanza los 23,499,900 pesos argentinos. Aplicando una tasa impositiva promedio del 3%, el costo anual del impuesto sería de aproximadamente 704,997 pesos argentinos o unos US$719.3. Además, algunas provincias ofrecen descuentos para vehículos híbridos o eléctricos, como parte de políticas ambientales.
En Bolivia, el gravamen vehicular es conocido como impuesto a la propiedad de vehículos automotores (IPVA). Al igual que en otros países de América Latina, su valor varía según diferentes factores como el tipo de vehículo y año de fabricación.
De acuerdo con el Ministerio de Economía y Finanzas Públicas de ese país, el costo de un vehículo hasta 88,401 pesos bolivianos no se paga este impuesto. Desde los 88,402 pesos bolivianos a 265,201 pesos bolivianos se pagará 1,767 pesos bolivianos o US$255.1. Los que vayan desde 530,405 pesos bolivianos a 1,060,809 bolivianos pagarán 15,469 pesos bolivianos (US$2,233.29). Mientras que los que cuesten 1,060,810 pesos bolivianos en adelante pagarán 39,335 pesos bolivianos (US$5,678.87).
Al igual que en Bolivia, en Brasil el IPVA es un impuesto que los propietarios de vehículos matriculados deben pagar cada año. Este impuesto es a nivel estatal y el monto a pagar depende de cada estado.
De acuerdo con la página oficial del IPVA en el Distrito Federal para autos marca Chevrolet y modelo Onix 10MT Joy fabricado en 2018 (uno de los más demandados por los brasileños), el precio para pagar es de 1,592.89 reales, que llevados a dólares darían un total de US$284.7.
Requerimiento
En Chile, los propietarios de vehículos deben cumplir con varios requisitos y pagar impuestos para mantener sus autos en circulación. Uno de los principales es el impuesto de circulación, el cual se basa en la tasación fiscal que asignan las autoridades.
Este valor depende del tipo, antigüedad y precio de mercado del vehículo. Por ejemplo, de acuerdo con Autofact, una empresa chilena dedicada a ofrecer información sobre tecnología asociada a la compra y venta de autos usados en 2023, el modelo más comprado fue la Toyota Hilux. Al hacer un sondeo en el Servicio de Impuestos Internos (SII), una camioneta de este modelo del 2020 tasada en 12,782.02 pesos chilenos pagaría unos 267,062 pesos chilenos anualmente por este impuesto unos US$287.1.
Además, los propietarios deben adquirir el seguro obligatorio de accidentes personales (SOAP), cuyo costo ronda los US$5 al año, y realizar la revisión técnica anual, que asegura que el vehículo cumple con los estándares de seguridad. Esta revisión tiene un costo aproximado de entre US$20 y US$22. Sin aprobar la revisión, no es posible renovar el permiso de circulación. Asimismo, para los vehículos catalogados como de lujo, cuyo valor supere los US$50,000, se aplica un impuesto adicional del 2% sobre su valor actual.
En Colombia, cada año los propietarios de vehículos particulares deben pagar el impuesto sobre vehículos automotores, un tributo establecido por el Ministerio de Hacienda. Para el año 2024, las tarifas de este impuesto han sido fijadas en el decreto 2228 del 22 de diciembre de 2023 y se determinan según el valor comercial del vehículo.
Los vehículos cuyo valor comercial no supere los 54,057,000 pesos colombianos están sujetos a un impuesto del 1.7% sobre su valor. Vehículos valorados entre 54,057,001 y 121,625,000 pesos colombianos, en este rango, el impuesto aumenta al 2.7%. Los vehículos cuyo valor supere los 121,625,001 pesos colombianos pagarán un impuesto del 3.7%.
Para un vehículo valorado en 54,057,000 pesos colombianos, se deberá pagar 918,669 pesos colombianos por concepto de este impuesto, lo que significa que convertido a dólares pagarían US$217.4. Asimismo, para los propietarios de vehículos eléctricos o híbridos el Gobierno colombiano da un descuento del 60% del impuesto por los cinco años siguientes a que el vehículo sea matriculado.
En Costa Rica, el impuesto vehicular se conoce comúnmente como “marchamo”. Este pago anual es obligatorio para todos los vehículos que circulen por las vías públicas del país y se utiliza para financiar los seguros obligatorios de vehículos, así como para financiar proyectos viales y de transporte público.
El cálculo del marchamo se basa en varios componentes. En primer lugar, el impuesto a la propiedad de vehículos representa el 67% del costo total del marchamo. Además, el seguro obligatorio de automóviles (SOA) contribuye con un 19.9%, seguido por el Consejo de Seguridad Vial con un 5.5% y otros rubros como timbres e IVA que suman 5.1%. También se incluye un porcentaje para el Consejo de Transporte Público (CTP), que es de 1.3%, y un pequeño componente de 0.6% para otros gastos.
Este año se aprobó una rebaja en el marchamo, que oscila entre un 10% y un 50%, dependiendo del valor fiscal del vehículo. Esta medida se implementa con el fin de aliviar la carga económica de los propietarios de vehículos en el país.
Por ejemplo, para un vehículo con un valor fiscal de 3,000,000 colones, el total del marchamo antes de la rebaja podría ser de aproximadamente 150,000 colones. Con una rebaja del 20%, el monto a pagar se reduciría a 120,000 colones, unos US$233.3.
En Ecuador, el impuesto a la propiedad de vehículos motorizados se calcula en función del valor del vehículo y su antigüedad. Según el Servicio de Rentas Internas (SRI), los vehículos con un valor de hasta US$4,000 están exentos de este impuesto.
Para los vehículos valorados entre US$4,001 y US$8,000, el monto a pagar es de US$20. Aquellos con un valor entre US$8,001 y US$12,000 deben pagar US$60, mientras que los vehículos valorados entre US$12,001 y US$16,000 tienen un impuesto de US$140.
Los vehículos cuyo valor vaya desde los US$16,001 hasta los US$20,000 pagará un impuesto de US$260. Los que vayan de US$20,001 a US$24,000 será de US$420. Finalmente, los vehículos cuyo valor excede los US$24,001 tendrán que pagar un impuesto de US$620. Que en promedio serían US$253.3.
En México, los autos o más bien los propietarios deben pagar de manera anual un impuesto que es mejor conocido como tenencia vehicular. Este gravamen se calcula con base en el valor del automóvil y, en algunos casos, su antigüedad. No obstante, su aplicación y cálculo varían según el estado.
Para un automóvil con un valor de 400,000 pesos mexicanos, el monto de la tenencia depende del estado en el que esté registrado. Por ejemplo, en la Ciudad de México, si el valor del vehículo no supera los 250,000 pesos mexicanos (incluyendo IVA y depreciación), se puede obtener un subsidio del 100% en la tenencia. Sin embargo, se debe pagar el refrendo vehicular, cuyo costo en 2024 es de 658 pesos mexicanos o unos US$215.7.
En el Estado de México, si el valor del vehículo no excede los 400,000 pesos mexicanos, se puede obtener un subsidio del 100% en la tenencia, siempre y cuando se pague el refrendo vehicular, que en 2024 tiene un costo aproximado de $700 pesos mexicanos (US$229.4).
El impuesto al patrimonio vehicular en Perú es como una “tarifa” que se debe pagar por tener un carro o vehículo. Se paga una vez al año y solo si el carro es nuevo o tiene menos de tres años de antigüedad. Después de esos tres años, ya no se paga.
Según el Ministerio de Economía y Finanzas y de ese país, se paga el 1% del valor del vehículo cuando se compró. Pero, nunca se pagará menos de una cantidad mínima, que es el 1.5% de la UIT (Unidad Impositiva Tributaria), que en 2024 es 4,950 soles. Esto asegura que, aunque el carro tenga un valor muy bajo, el impuesto no será menor que esa cantidad mínima. Suponga que un ciudadano compró un carro nuevo en 2024 por 50,000 soles. El impuesto a pagar sería el 1% de ese valor, lo que equivale a 500 soles, unos US$132.6.
De acuerdo con la Intendencia de Montevideo, la patente de rodados en Uruguay es un impuesto que se paga por tener un vehículo en circulación. Este tributo es anual y se aplica a todos los vehículos registrados en el país. A diferencia de otros impuestos vehiculares que se limitan a los primeros años, la patente de rodados se paga durante toda la vida útil del vehículo.
El valor de la patente se calcula en función del valor actual del vehículo y su antigüedad. A medida que el vehículo envejece y pierde valor, la cantidad a pagar por la patente también disminuye.
En Uruguay, la tasa de la Patente varía según el departamento en el que esté registrado el vehículo. Cada departamento tiene la autoridad para fijar el porcentaje a cobrar. Se paga anualmente, pero hay opciones para dividir el pago en cuotas durante el año.
Un vehículo en Montevideo, que en 2024 está valorado en 390,000 pesos uruguayos. Suponga que el departamento de Montevideo establece que la tasa de patente es del 4.5% sobre el valor del vehículo, se pagarían unos 17,550 pesos uruguayos al año, aproximadamente US$423.4.
En Panamá, el impuesto de circulación vehicular varía en función del tipo y valor del vehículo. El monto para pagar por la renovación de la placa anual depende del costo del auto y su capacidad. Por ejemplo, para vehículos regulares de cinco pasajeros, el costo del impuesto es de aproximadamente US$29, mientras que vehículos de mayor valor (entre US$50,000 y US$75,000) pagan US$50, y aquellos cuyo precio supera los US$75,000 pueden pagar hasta US$150.
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