Ford obtuvo unos beneficios netos de US$4,329 millones en 2023, tras perder US$2,152 millones el año anterior, con un aumento del 11% de sus ingresos que alcanzaron los US$176,191 millones y una mayor rentabilidad de los vehículos con motores de combustión.

Las ganancias ajustadas antes de intereses e impuestos (ebit) se situaron en US$10.416 millones, la misma cifra que en 2022.

Ford Blue, la unidad encargada de la producción y venta de vehículos con motores de combustión, aumentó sus ingresos un 8% (por encima del 3% de incremento de sus ventas) a US$101,900 millones y alcanzó un ebit de US$7,462 millones, lo que supone un margen del 7.3%.

Por su parte, los ingresos de Ford Pro, que proporciona vehículos comerciales así como servicios a empresas, aumentaron un 19% a US$58,100 millones con un ebit de US$7,222 millones, un margen del 12.4%.

Ford Model e, que produce y comercializa vehículos eléctricos (VE), siguió acumulando pérdidas aunque sus ventas e ingresos aumentaron un 20% y 12%, respectivamente.

Ford Model e ingresó US$5,900 millones, pero acumuló un ebit negativo de US$4,701 millones, casi el doble que en 2022.

En una teleconferencia con analistas y medios de comunicación, el presidente y consejero delegado de Ford, Jim Farley, aseguró que, en estos momentos, lo importante es el número de VE vendidos y que el segmento de los vehículos eléctricos necesita paciencia.

“Va ser necesario más tiempo de lo que esperábamos hace 18 meses. Pero estamos viendo grandes variaciones geográficas de adopción”, señaló Farley.

Farley también dijo que los vehículos híbridos “van a jugar un papel cada vez más importante” en la transición del sector de vehículos de combustión a VE, en parte porque ofrecen unos márgenes de beneficios similares a los de los automóviles de gasolina que son “mucho más elevados que los márgenes de los eléctricos”.

“El trayecto hacia VE es inevitable para nosotros y tenemos un futuro brillante en los vehículos eléctricos”, terminó señalando Farley.

En otro momento de la teleconferencia, el máximo responsable de Ford insistió en que la compañía está concentrada en reducir el coste de los vehículos eléctricos.

“Necesitamos que el negocio de los eléctricos se sostenga por sí mismo. Y tenemos que ser rentables porque sabemos que nuestros competidores (en China y Tesla) lo son”, dijo Farley.

A pesar de las pérdidas de los vehículos eléctricos, el director financiero de Ford, John Lawler, señaló en un comunicado que es una buena inversión para la compañía.

“La información que estamos obteniendo de los clientes al ser uno de los pioneros de camionetas ‘pick up’, todocaminos SUV y vehículos comerciales eléctricos es invalorable, especialmente a medida que desarrollamos la próxima generación de VE que va a sorprender a los clientes y será rentable un año después de su lanzamiento”, explicó.

En el último trimestre del año, que se vio afectado por la huelga de seis semanas del sindicato United Auto Workers (UAW), Ford tuvo unas pérdidas netas de US$526 millones a pesar de que sus ingresos aumentaron un 4% hasta US$46,000 millones.

Ford relacionó las cifras del último trimestre por un cargo contable de unos US$1,700 millones con cambios en los planes de pensión y prestaciones de sus trabajadores.

La compañía también dijo este martes que prevé que el ebit de 2024 se sitúe entre los US$10,000 y US$12,000 millones.

Ford anunció este martes un dividendo regular en el primer trimestre de 15 centavos por acción y otro suplementario de 18 centavos por acción.

Lawler dijo que “el objetivo es mejorar el retorno ajustado de capital invertido del 14% en 2023 a alrededor del 20% en los próximos dos años”.

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