Por José Alfredo Guerrero
Si no se detiene la tendencia hacia gobiernos cada vez más socialistas en nuestro hemisferio va a caer significativamente la llegada de visitantes al país. El socialismo es el mecanismo más eficiente para generar pobreza generalizada, sea que se imponga a sangre y fuego desde el primer día o el veneno se administre poco a poco hasta el momento toma velocidad exponencial.
Cuba es un buen ejemplo de lo que vendrá. Sometida al socialismo desde hace más de sesenta años ha probado ser justamente lo que Ludwig Von Mises pronosticó que sería el socialismo: un método imposible de generar riqueza en una sociedad porque elimina la propiedad privada y la formación de precios en competencia que permiten el cálculo económico.
En Cuba todos los ciudadanos que no son parte directa de la maquinaria partidaria mantienen la dictadura son pobres de solemnidad. Viajar de ida y vuelta por placer o negocios es un lujo que disfrutan los enchufados. El resto no tiene fondos ni documentos para viajar.
En la gráfica sobre la evolución del turismo proviene de Cuba encontramos que el promedio del 2001 al 2004 fue de 6,322 visitantes, un valor que cae en un 40% para el período 2007-2012. El mayor número de turistas ocurre en el 2017 con 28,304 que les permite ocupar el lugar 23 de 66 países. A septiembre de este año han llegado 8,832 cubanos que ocupan ahora el puesto número treinta y dos.
Se mueven como los pistones de un motor, y a baja velocidad, porque Cuba siempre ha vivido de los subsidios de países socialistas que son siempre generosos hasta que se les acaban las riquezas. Cuando dejó de vivir de los comunistas soviéticos tuvo la fortuna de encontrar un nuevo Sugar Daddy en Venezuela, otro país que vuelve a demostrar que entre el socialismo y un bombardeo nuclear la diferencia es la formación del gigantesco hongo de fuego.
La gráfica presenta los datos promedios para toda la serie de las características de los visitantes, calificativo a tomar con grano de sal porque es probable un porcentaje se haya quedado a residir en el país o ser el puente para llegar a otros destinos a respirar libertad. Llegan casi parejos en la distribución por los únicos dos sexos que se deben reportar en las estadísticas (ojalá que en los formularios fuentes para recopilar información no se claudique a la imposición de “prefiero no responder” o insistir que datos se llenen con el que exija el que reporta).
El 80% usa el Aeropuerto de las Américas (perdón José Francisco), 73% reporta venir por recreación y 64% a quedarse en un hotel. El 59% está en los rangos de edad de 21 a 49 años.

¿Cuánto gastan por estadía? No se reporta, por lo menos en las estadísticas que están en el portal del Banco Central. La información no se desagrega por país de residencia. El dato para extranjeros no residentes es de 154 dólares diarios para el promedio de este año hasta septiembre con una estadía de 8.3 días.
La segunda gráfica es para el caso de Venezuela. ¿Notan el similar patrón de viaje entre venezolanos y cubanos para la serie 2014-2019? Si las ven clonadas la razón sencilla es que esos pasajes y estadía de los cubanos se pagaban por alguna bonanza estacional de Venezuela, el país del que son y han sido parásitos desde que el Comandante Chávez se encandiló con los dictadores cubanos. Una de las formas de ocultar esas transferencias de fondos eran contrapartidas tan risibles como asesorías en el descubrimiento de nuevos pozos petroleros en suelos bolivarianos.
Los cubanos sin competencias en la industria petrolera asesorando a uno de los líderes mundiales de la actividad, o que por lo menos lo fue, el atraco no puede ser más evidente.

¿Por qué dejo afuera Nicaragua? No fui yo, fue el Central. Para participar en la lista de países con su nombre propio hay que tener un mínimo de visitantes, que parece ser un poco más de mil por año. De ese “paraíso socialista”, que domina otro de los comandantes sembraron tantos sueños en la juventud idealista de los años setenta, solo en el año 2006 la cifra fue significativa para individualizarlos: 1,338 turistas.
De manera que si la nueva URSS (Unión de Repúblicas Socialistas Sudamericanas) sigue a todo vapor y los tres grandes del Norte más el mejunje europeo continúan con las políticas empobrecedoras de gobiernos cada vez más disruptivos de las libertades económicas, el flujo de visitantes no dará para el espectáculo de gala con que ahora se anuncian los datos mensuales.
